lunes, 9 de mayo de 2016

Bullying

Bullying en México

A pesar de que el bullying es un fenómeno que se ha empezado a estudiar como respuesta de la creciente violencia escolar, este comportamiento es tan rudimentario como el hombre mismo. La agresión como respuesta y la necesidad de marcar el control sobre un territorio ha sido algo que nos ha caracterizado como raza, y que de algún modo nos ha permitido evolucionar, aun cuando la violencia no sea la forma más adecuada para defenderse.

El fenómeno ha existido desde siempre, pero anteriormente se consideraba una conducta normal y no un problema social. El acoso escolar, también denominado Bullying, es un fenómeno que se ha comenzado a estudiar durante los últimos 40 años. La razón de su reciente importancia, fue debido a los primero casos de suicidio que comenzaron a aparecer en los medios de comunicación.

El concepto de Bullying proviene de la palabra Bull que significa embestir, aunque también se ha traducido como matón a agresor. Este fenómeno fue nombrado por el psicólogo escandinavo Dan Olweus en 1993, de la Universidad de Bergen (Noruega) y primer estudioso en el tema, a partir de estudios realizados en los años 70' sobre el suicidio de algunos adolescentes. Encontró que estos jóvenes habían sido víctimas de agresión física y emocional de parte de sus compañeros de escuela.

Dan Olweus es el psicólogo que lleva más años estudiando el fenómeno Bullying. Eligió esta palabra por su parecido con Mobbing, término que se utiliza en Etiología para describir el fenómeno en que un grupo de pájaros ataca a un individuo de otra especie. De hecho, la palabra Mobbing también se utiliza para designar una conducta muy similar al Bullying pero en el ambiente laboral.

Casos tan extraordinarios como los sucedidos en Noruega están ocurriendo con mayor frecuencia en todo el mundo. Un caso que nos viene a la mente es el de un pequeñito colombiano que a causa del constante acoso de sus compañeros, decidió suicidarse cuando apenas tenía ocho años de edad. Pero casos similares, cabe mencionar, ocurren en nuestro país.

Por esta razón, es casi imposible determinar cuando surgió exactamente el acoso escolar, aunque nos atreveríamos a decir que surgió casi inmediatamente que se instalaron aulas de clase. El bullying, pues, es un fenómeno que sigue sucediendo a lo largo de muchos países del mundo.
  
El asunto es tan extraordinario que nos hace reflexionar sobre nuestra propia sociedad. Según el informe nacional sobre Violencia de Género en la Educación Básica en México, 90 por ciento de los estudiantes de sexto grado de primaria y secundaria  han sufrido alguna vez humillaciones o insultos, principalmente de sus propios compañeros de clase.


Pero esto no es todo, la segunda causa de muerte en México entre los jóvenes de 5 A 29 años, después de los accidente automovilísticos, es el suicidio. Esto ha venido ocurriendo en los últimos cinco años, y se estima que las cifras sigan en aumento, por lo que se cree que puede llegar a ser la causa primaria de decesos precoces si no se hace algo para remediar los problemas que aquejan a la juventud, dentro de los cuales el acoso escolar es uno de los más populares.

Si hilamos todos estos puntos, el panorama juvenil actual es preocupante, independientemente de la historia familiar de cada persona; es decir, de su origen, porque este problema social se aprecia en todos y cada uno de los sectores sin importar edad, estatus social. Claro que el ambiente en el que se desenvuelve un joven influye en su desarrollo, pero también es muy común que a pesar de que en el núcleo familiar exista amor, compresión, cariño y afecto, sin olvidar respeto, el joven puede toparse con un ambiente hostil al salir del hogar. Es así como todos los jóvenes están expuestos a ser presa fácil del acoso escolar.

En México, el tema del Bullying no ha sido abordado de manera formal, el primer antecedente de cifras sobre maltrato escolar infantil son las consultas juveniles e infantiles realizadas por el Instituto Federal Electoral (IFE) en los años 2000 y 2003:

“32% de los menores de 15 años consultados afirmaron ser víctimas de maltrato en la escuela; más de 15% aseguró ser insultado y 13% dijo ser golpeado por sus compañeros.”

Derivado de estos datos, el Instituto Nacional de Pediatría decidió iniciar un estudio serio y profundo sobre el tema. Sus conclusiones fueron presentadas a finales de 2008 y confirman que el acoso entre alumnos está aumentando. Y a partir de ese mismo año, la SEP ha emprendido acciones tendientes a identificar y erradicar esta práctica de las aulas del país. 

Fundación en Movimiento ha recopilado información básica y concisa que orienta de forma accesible sobre las características del bullying y sus consecuencias.
Y a pesar de que el fenómeno del bullying no es un problema exclusivo de nuestro país, organismos internacionales han alertado sobre los niveles de violencia registrados en las escuelas mexicanas, que en algunos casos han alcanzado niveles que pudieran considerarse como crisis de salud pública.
Es bajo este escenario que organizaciones como Fundación en Movimiento se han dado a la tarea de implementar estrategias que buscan ayudar a erradicar el acoso en las escuelas a través de campañas que promueven la sana convivencia entre la comunidad escolar.

Como parte de estas medidas, Fundación en Movimiento ha recopilado información básica y concisa que orienta de forma accesible sobre las características del bullying y sus consecuencias.
  1.  México ocupa el primer sitio a escala internacional en el número de casos de acoso escolar (bullying) en nivel secundaria. *Fuente: Estudio legislativo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
  2. En México 7 de cada 10 niños y jóvenes han sufrido bullying en alguna etapa de su vida escolar. *Fuente: Estudio del Secretario General de la ONU 2007.
  3. De acuerdo con las denuncias recibidas, 60% son mujeres agresoras. *Fuente: Fundación en Movimiento, A.C.
  4. Se registraron 190 casos de suicidio en el Distrito Federal por bullying en 2009. *Fuente: Secretaría de Desarrollo Social del DF.
  5. El 57% de los encuestados dicen que les hace más daño lo que los demás dicen de ellos. Por ello el “bullying verbal” sí afecta gravemente. *Fuente: Fundación en Movimiento, A.C.
  6. El 36.7% de los encuestados dicen que los alumnos deben acabar con el bullying, contra el 12% que dice que son los maestros quienes deben hacerlo. *Fuente: Fundación en Movimiento, A.C.
  7. El 89.4% de los encuestados dicen que valorarte a ti mismo es una herramienta que te protege del bullying. *Fuente: Fundación en Movimiento, A.C.
  8. El 86.2% de los encuestados dicen que las caricaturas violentas te influyen a volverte violento. *Fuente: Fundación en Movimiento, A.C.
  9. El 27% de los alumnos consideran que el patio sin maestro es el lugar donde más bullying ocurre y en segundo es el salón sin maestro. *Fuente: Fundación en Movimiento, A.C.
  10. Bullying es una palabra inglesa que significa intimidación y se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin una razón clara, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros.
  11. La constancia en los ataques aumenta la gravedad del acoso y ya es un problema de salud mental a nivel mundial.
  12. El bullying no distingue raza, religión, posición social, estructura física, ni edad. Este problema está atacando cada vez a más temprana edad y ningún sector de la sociedad está libre de él.
  13. El brote de violencia en las escuelas puede condicionar una infracción futura, pues sabemos que el bullying es la antesala del pandillerismo y la delincuencia.
  14. El bullying sexual sucede cuando se toca con mala intención a una persona; cuando existe una presión constante para hacer algo que la persona no quiere hacer o cuando hay manipulación para toquetear o besar a alguien.
  15. El bullying de exclusión social, es -en pocas palabras- cuando se le hace la “ley del hielo” a alguien de forma permanente, al ignorar o aislar con razón o sin ella.
  16. El bullying psicológico es cuando existe una presión que hace a la víctima sentir temor por lo que le hace la otra persona; cuando hay persecución, intimidación (causar o infundir miedo), tiranía (abuso en grado extraordinario de cualquier poder, fuerza o superioridad), chantaje (presión por medio de amenazas), manipulación, que es intervenir hábilmente las cosas, para conseguir algo sin importar mentir y es el arma de bullying más común, ya que en ella entran los chismes.
  17. El bullying físico es el más evidente, ya que hay golpes, son los empujones, pamba, jalones de trenzas… hasta llegar al grado de organizar una golpiza entre varios contra el acosado.El bullying cibernético o “ciberbullying” es el acoso anónimo o abierto que se da por medio de los medios electrónicos interactivos como: chats, páginas web de corte “chismógrafo”, mensajes escritos del celular, redes sociales, entre otros medios.
  18. El bullying verbal consiste en poner apodos u ofender por medio de burlas o desprecios cuando la persona habla o hace cualquier cosa.
  19. El bullying le resta seguridad a las personas.
  20. Para que sea bullying debe ser: constante, contra alguien y con intención.
  21. La repetición en los ataques verbales es lo que lastima a las personas… no es lo que dices, es cuántas veces lo dices.
  22. El 33.3% de nuestros encuestados dicen que si sufrieran bullying pensarían en morirse.
  23. La baja autoestima es consecuencia del bullying y esta se refleja cuando la persona piensa que todo está mal con ella misma.
  24. Las actitudes pasivas pueden ser consecuencia de bullying; el que todo te dé igual no es normal.
  25. Trastornos emocionales pueden aparecer al sufrir bullying; éstos son los cambios de estado de ánimo constantes. De sentirse fatal a estar extremadamente felices, de ser víctima a lastimar.
  26. El bullying también puede causar enfermedades mentales o el estado de ánimo. Si te sientes mal por dentro, te puedes comenzar a sentir mal por fuera.
  27. La gripa es una expresión clara de cuando no te sientes bien… si lo ves en el fondo es llanto reprimido que sale de tu cuerpo en forma de estornudos.
  28. La depresión es cuando -sin haber una razón clara- las personas sólo quieren llorar.
  29. La depresión puede causar deseos de morirse, de desaparecer, de no salir de tu cuarto. ¡Si te sientes así pide ayuda!
  30. Cuando la vida parece un “pesado costal” que nos impide sonreír, puede ser un síntoma de depresión.
  31. Algunas características de la ansiedad son cuando te late muy fuerte el corazón, sientes que alguien te persigue o que algo malo te va a pasar.
  32. El bullying puede ocasionar ansiedad. ¡Pide ayuda!
  33. Los pensamientos suicidas son las fantasías de dar por concluida la maravillosa experiencia de vivir a causa del daño o los problemas que sientes que hay en tu vida.
  34. Las personas pueden pensar en morirse cuando ya no encuentran opciones para solucionar sus problemas.
  35. Un síntoma claro de bullying es la pérdida de interés por la escuela.
  36. El bullying puede desencadenar una situación de fracaso escolar, al dejar de ir por miedo a que te molesten.
  37. Las fobias de difícil solución aparecen cuando hay un miedo por el agua, por salir, por estar en lugares cerrados.
  38. Las fobias se ocasiona por haber vivido una pésima experiencia, que te lleva a sentir un miedo incontrolable, al estar en alguna situación normal. Sentir miedo sin haber peligro real.
  39. El bullying ocasiona miedo, por ello muchos prefieren ser testigos antes que ser víctimas.
  40. Si a quien le haces una broma no se está riendo, no es broma…es BULLYING. ¡Para!
  41. EL BULLYING NO ES UNA BROMA.
  42. Las heridas que lleva esa persona que fue agredida son para toda su vida.
  43. Imagínate lo grave que es hacerle creer a alguien que en la vida no hay amor.
  44. El 50% de los suicidios entre jóvenes están relacionados con el bullying.
·    Con la finalidad de erradicar la violencia y el acoso escolar, el gobierno federal, en conjunto con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y sus órganos estatales, realizán una encuesta casa por casa para conocer los niveles de bullying en el país, informó este miércoles Roberto Campa, Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Secretaría de Gobernación.

·   Personal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) visitarán 82,250 viviendas del país en 47 localidades del país y se entrevistará a los padres de familia y jóvenes sobre la situación en sus escuelas.

·   Este cuestionario forma parte de la estrategia anunciada este miércoles para prevenir el acoso escolar, la cual también tendrá una inversión de 166 millones de pesos destinados a 547 proyectos y 13,600 acciones, según Campa.

·     El funcionario recalcó la falta de información actual sobre este problema y la necesidad de contar con datos actualizados sobre el fenómeno que va en aumento. 


·    De 2011 a 2013 los casos de bullying aumentaron 10% a nivel nacional, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). En 2011, el organismo reportó que el 30% de los estudiantes de primaria declaraba sufrir algún tipo de acoso, para 2013, el porcentaje subió al 40%.

Además dijo que la estrategia se basa en cinco premisas, entre ellas: hacer de la escuela un lugar seguro, reconocer que la violencia es un síntoma de lo que pasa en el ambiente externo y la necesidad de estrategias que involucren a toda la comunidad.

Las acciones contempladas en el programa incluyen talleres de mediación para niños y jóvenes, atención psicosocial y la habilitación de una línea telefónica de ayuda para padres y víctimas.

Previamente, la SEP anunció 15 acciones para combatir el acoso escolar que contemplan la creación de una instancia oficial en cada estado para atender estos casos luego de la muerte de un menor en Tamaulipas.

ctor Alejandro Méndez, de 12 años murió a causa de los golpes que recibió por parte de cuatro compañeros en su secundaria. La SEP anunció que activaría un programa piloto para prevenir y reducir el acoso escolar en las escuelas de preescolar, primaria y secundaria.

El jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, firmó este miércoles el acuerdo Acuerdo Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia, Acoso, Maltrato y Discriminación en la Población Escolar con el que se pretende coordinar las acciones de las dependencias y organizaciones civiles.

Además La secretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la SEGOB lanzó la línea telefónica 01-800-HABLALO (422-5256), como una medida para atender posibles casos de bullying que se presenten en el país.

El subsecretario de la dependencia, Roberto Campa Cifrián, afirmó que la implementación de esta línea cuenta con una inversión de casi 159 millones de pesos, todo esto para iniciar a trabajar con este problema que afecta a estudiantes de todos los niveles educativos.

La Organización para la Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) colocó a México “en el más alto nivel de bullying”, la organización también señala que los problemas de educación en el país están relacionados con la intimidación y la violencia física en las escuelas.
La Secretaría de Educación Pública dio a conocer el sitio web www.acosoescolar.sep.gob.mx, para dar informes acerca de este fenómeno en las escuelas.

GUÍA ¿Cómo identificar el problema?

¿Qué es el bullying?
Es el maltrato o intimidación que se manifiesta entre niños y jóvenes a través de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivo aparente.

¿Cómo se caracteriza?
Se caracteriza por el abuso de poder y la intención de intimidar o dominar a otra persona que por lo regular se encuentra en un estado de indefensión.

¿Quiénes lo protagonizan?
Puede ser ejercido por un sujeto o por un grupo, de forma persistente y repetitiva. Puede durar desde semanas hasta años.

¿Cuáles son los métodos de agresión?
El daño puede ser físico, verbal, psicológico, además de manifestarse como aislamiento y exclusión social, acoso racial, sexual, xenofobia, homofobia, o por intimidación por medios tecnológicos.

¿Cómo evitar este tipo de agresiones en internet?
Expertos en el tema sugieren a los padres estar al tanto de lo que sus hijos realicen en redes sociales, con el fin de evitar agresiones a otras personas a través de medios digitales de comunicación, no obstante, señalan que la prohibición no es una solución.

El acoso escolar en la eduación primaria

Generalmente, cuando se habla de situaciones violentas en los contextos escolares, se entiende por ellas hechos tales como los robos, peleas o destrozos sobre el material y las instalaciones de los centros educativos; sin embargo, estas actitudes están en el referente al acoso escolar, el cual es un hostigamiento y maltrato verbal o físico entre los alumnos de forma insistente por largo tiempo, que trae consigo grandes consecuencias.

Desde el inicio de los tiempos, el ser humano ha sentido la necesidad de marcar su superioridad entre sus semejantes, condición que se ha manifestado a lo largo de la historia en diversas situaciones. Lamentablemente, esta necesidad se ha introducido en las escuelas afectando de manera negativa y violenta a los alumnos.

En la actualidad, la violencia ha alcanzado y rebasado los índices que por mucho tiempo había mantenido. Lamentablemente, ella ha nacido desde los hogares y escuelas; por esta razón es de gran relevancia estudiar las dinámicas que se presentan en la escuela, y buscar una oportunidad para que se convierta en un espacio a partir del cual se generen nuevas estrategias y relaciones que atiendan esta problemática que, como se verá, tiene repercusiones educativas muy graves.

DESARROLLO

“La Escuela es una institución que es responsable de la formación y seguridad de sus estudiantes durante el tiempo que permanecen en ella” (Ortega, 1992, p. 18).

Lo mencionado por Ortega hace énfasis en la gran responsabilidad que los docentes tienen en sus manos; pese a esto, no son los únicos actores que intervienen.

Se entiende por acoso escolar al hostigamiento y maltrato verbal o físico entre los escolares de forma insistente por largo tiempo, trayendo consigo grandes consecuencias. Para que ocurra debe haber un sujeto acosador y una víctima, este segundo queda expuesto tanto física como emocionalmente ante el acosador, lamentablemente a corto y mediano plazo se generan las secuelas psicológicas quedando un daño difícil de reparar. (Barri, 2010, p. 43).
En este sentido, las secuelas van desde daños psicológicos que repercuten en el desempeño del alumno tanto académica como socialmente; secuelas físicas a raíz de los maltratos que se sufren mientras se es víctima, y lamentablemente, se ha llegado hasta el suicido al no soportar el acoso por parte de sus compañeros.

Cerezo (1997) menciona que la educación debe enfrentar esta situación, ya que tiene como misión trabajar con los niños y asumir el compromiso con nuevas generaciones, y también porque cuenta con condiciones favorables para ello. De hecho, la escuela es el lugar donde los educadores invierten más tiempo y donde hay mayor calidad de posibilidades de interacción, tanto con pares como con el profesorado y personal administrativo, Es muy cierto que los conflictos que surgen entre pares en la escuela tienen una repercusión en la vida académica de los estudiantes, tanto para los niños acosadores como para las víctimas y los espectadores. Desde esta perspectiva, es un problema sistemático, por lo que toda persona que está involucrada en el desarrollo de los niños (profesores, padres de familia, amigos, autoridades, victimas), tiene una gran responsabilidad compartida para frenar este mal que daña su presente y su futuro, al afectar lo más valioso de ellos: su autoestima.

El término acoso escolar es un concepto introducido al lenguaje de la salud mental por el psiquiatra Noruego Dan Olwens, en 1983, quien lo define como “una conducta de persecución física o psicológica que realiza un alumno hacia otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones que difícilmente pueden superar por sus propios medios”. (Olwens, 1998, p. 24).
La constante repetición de este tipo de actos refiere un elemento terminante en el tratamiento de este mal; las constantes agresiones entre los niños dentro de las escuelas, reflejan la necesidad de estrategias que ayuden a aminorar la problemática. Lamentablemente, los medios de comunicación y la sociedad en general son factores asociados que interfieren de manera determinante en el aumento de la misma. También es posible llevar a cabo prácticas negativas sin el uso de la palabra y sin el contacto físico, por ejemplo: muecas, gestos, exclusiones del grupo.

A partir de lo anterior, se apunta a diferenciar los términos de agresividad y violencia. Para comenzar, es importante destacar que la agresividad no la inventaron las sociedades en las últimas décadas, ni siquiera es patrimonio exclusivo de la cultura de un siglo o lugar.

“La agresividad es un ingrediente innato en la conducta de las especies animales, es una forma de la conducta que coadyuva a la supervivencia de los más fuertes, de los más sanos, de los más aptos y de esta manera, contribuye a garantizar la supervivencia del grupo, se manifiesta en múltiples situaciones de las cuales no siempre son destructivas” (Cobo, 2011, p. 15).

Tanto el entorno escolar como familiar significan dos de los escenarios de más importancia en la vida de un niño; todas aquellas experiencias que éste tenga en cualquiera de esos dos entornos, serán la base de su personalidad. Dentro del escenario familiar, la forma en que él se desenvuelva y las relaciones que establezca, le ayudarán a instaurar la confianza en sí mismo y a aumentar su autoestima. Esto mismo asentará sus capacidades para establecer buenas relaciones con sus padres y poder llegar a ser adulto socialmente integrado. Por otro lado, el escenario escolar es importante para que el alumno pueda tener una aceptación social.

Como parte de la investigación de campo, encontramos que los implicados en la tarea educativa deben estar conscientes de este problema social, por ello complemento mi aportación con algunas encuestas que permitirán apreciar la perspectiva desde el otro punto de la situación.

El Bullying en las escuelas secundarias.


El comportamiento que se describe como un tipo de agresión es donde se incluye el empujar, golpear, amenazar, extorsionar y ofender entre otros, Se le conoce como bullying y se puede dividir en cuatro categorías física, verbal, psicológica y social.

 “En donde el agresor se caracteriza por la impulsividad y la necesidad de dominar a otros, no puede controlar la ira y los sentimientos de hostilidad frente al ambiente y las otras personas en general, y claramente niega sus acciones; vuelca la culpa a los demás por su comportamiento, o minimiza sus propios hecho.” Davis (2008)

En México se han hecho algunas investigaciones en las secundarias, de corte etnográfico, con resultados que indican que el problema radica en las relaciones que se dan en la familia, la sociedad, la cultura y lo que los medios de comunicación proponen para los jóvenes. Gómez (2005)


Este autor considera que lo distingue al problema es que no hay quien atienda lo que les sucede; ni a los padres, ni a los maestros, ni a las autoridades escolares, porque no están dispuestos a ofrecer una solución a la violencia que ocurre entre los alumnos. Eso conduce indica el autor, a un estado de desesperanza del estudiante que, en el mejor de los casos, puede abandonar la escuela. Gómez (2005)

Existe un segundo factor que se ha asociado a la aparición del bullying, afirma el autor, y son las características de las familias de los agresores o agresoras. En general los padres y madres exhiben pocas destrezas para solucionar problemas, así como para mantener relaciones con otros adultos; son inconsistentes y/o abusivos con la disciplina, y no están interesados en conocer la situación del comportamiento de sus hijos.

En este contexto es prudente señalar que “La violencia escolar en nuestro país, alcanza extremos tales como los secuestros exprés entre compañeros, la violación y el asesinato.” (Prieto et al., 2005).


 Esto adquiere mayor relevancia cuando adquiere un carácter institucional, ejemplo de esto, sucede cuando las instituciones, lejos de escuchar y apoyar a las víctimas, niegan el problema e impiden su solución, por ejemplo, son bastante conocidos los casos de jóvenes que son acosados, maltratados y humillados por sus iguales, y la institución hace caso omiso del problema. Las autoridades educativas también tienen complicidad, cuando finalmente los estudiantes y padres de familia manifiestan sus quejas por abuso, lejos de escuchar e investigar las circunstancias, niegan el problema, protegen a los agresores y exponen a las víctimas.

 Castillo, Carmen y Pacheco María (2008)  exponen una investigación realizada en Mérida Yucatán con estudiantes de secundaria en donde explican: “ Otra forma de agresión sucede también en los hogares donde los padres reprenden y castigan al niño cuando manifiesta que está siendo maltratado en la escuela, por el simple hecho de no haber podido defenderse.

Estas autoras añaden; “los casos de maltrato agregado también se hacen evidentes en los medios de comunicación masiva que frecuentemente exponen a las víctimas como si fueran mercancía de ratting.”

Pero además subrayan “que de la violencia institucional activa, está también la pasiva, es decir, la indiferencia. El hecho de que en los contextos escolares se tolere y se trate como algo “normal”, la exime, la legítima y la perpetua.  La falta de respeto y los abusos contra las personas en las escuelas se convierten en formas de socialización porque están veladamente permitidas y refrendadas por la propia institución.”

 Una de las consecuencias mencionadas anteriormente es que los mismos jóvenes están habituados a sufrir malos tratos y, frecuentemente, prefieren recibir un apodo a ser ignorados por sus compañeros; entonces,   podemos imaginar que en estas escuelas, los insultos, las burlas, las ofensas, los golpes, a veces, son menos dolorosos que aquellos que los jóvenes han recibido en otros ambientes a los que pertenecen o que observan cotidianamente en el mundo ordinario o en el virtual.

Se establecen entonces, las relaciones sociales que se originan a través de la socialización para la violencia, como algo que hay que tolerar y aceptar como habitual y normal en las escuelas.

Es interesante ver los resultados de la investigación que realizaron; Castillo Carmen y Pacheco María; en cuanto los índices de abusos, encontraron que los resultados cuantitativos fueron congruentes con los registros anecdóticos recabados en cada escuela secundaria, es decir, en aquellas escuelas donde se observaron interacciones físicas agresivas y uso de lenguaje fuerte, los índices de abusos fueron mayores.
Se observaron diferencias notables en cuanto a los índices de abuso entre las diferentes escuelas, en donde el director y el personal docente fomentaron el uso de un lenguaje respetuoso ante sus compañeros, se registraron los menores índices de abuso con relación a las otras escuelas observadas.

Los datos que presentan las autoras, están relacionados con diferentes rubros que investigaron: el miedo a la escuela, las relaciones con los maestros, el abuso percibido, el abuso sufrido por los encuestados y las diferencias de género.

Las formas de maltrato corresponden al abuso verbal en lo que se cuenta, el chisme, los insultos, los apodos ofensivos sin reflexionar que son armas severas en contra de la autoestima y la integridad moral de las personas. Se encontró que son los hombres los que reciben mayor número de insultos, y para las mujeres se concreta habladurías.

Finalmente se concluye que los problemas de violencia escolar no ocurren en un coto de poder aislado del resto de las relaciones sociales que viven los jóvenes, sino que están en perfecta sintonía con el ambiente social, cultural y mediático con el que se relacionan. Las instituciones escolares se muestran ante ello ciegas; lejos de proponer una sociedad mejor a sus alumnos, reproducen automáticamente y fuera de toda conciencia las relaciones de poder que le circundan: las faltas de respeto, los abusos, los malos tratos, los daños a la propiedad ajena, la ley del más fuerte, etcétera.

Por su parte Rincón Guadalupe en Bullying acoso escolar; expresa el papel de los docentes en la problemática del Bullying. “A los profesores se les dificulta llamar a la intimidación por su nombre y les asusta la reacción de los padres. Al director de la secundaria no le gusta reconocer que la intimidación existe en su plantel, dado que podría perjudicar la reputación de la institución. Cuando otros adultos son testigos de algunos actos de intimidación como en el caso de los conserjes o secretaria, se les toma poco en cuenta, y se les invita a no meterse en problemas.” Rincón Guadalupe (2001)

Los orientadores, los psicólogos y trabajadores sociales son muchas veces testigos privilegiados de los casos de bullying por las confidencias que reciben durante sus encuentros. Sin embargo, el poder que tienen para cambiar es limitado, ya que sus intervenciones son a nivel individual y tienen poco alcance.

Las consecuencias de la intimidación escolar es un fenómeno que afecta a todas las personas que trabajan en la escuela secundaria, pues crea un ambiente de temor e inseguridad generalizada. En lo que se refiere a las víctimas, lo primero que se observa en las instituciones es el negarse a ir a la escuela, la baja del rendimiento académico, y algunos malestares físicos y nerviosos. Las víctimas, tienen vergüenza de los que les pasa y se sienten inferiores, con trastornos de angustia y en muchos casos se refugian en las drogas.

Estas experiencias vividas durante el desarrollo, dejan heridas profundas que se quedan grabadas en la memoria emocional y crean aprehensión exagerada ante algo que aparezca amenazante.

Para prevenir o darle solución al problema del Bullying en la escuela secundaria es necesario que los padres de familia y maestros reconozcan sus causas, la forma en que se presenta la agresión, los daños físicos, psicológicos o emocionales que a corto, mediano o largo plazo puede suscitar en la victima, el acosador y los espectadores pasivos de la violencia, y sobre todo, qué estrategias de prevención e intervención se deben implementar para ayudarlos.

Bullying en el nivel Preparatoria 

Los invitamos a ver la siguiente página
http://www.prepasonline.com/2011/05/conductas-que-danan-el-bullying/ , para conocer acerca de la problemática que tenemos en la actualidad en nuestro país, por la terrible agresividad que se está generando en las familias mexicanas.
 La violencia escolar no es propia de los países altamente industrializados, ni de alguna región de mundo. En occidente como en oriente, en el norte y en el sur, las escuelas sufren las consecuencias de un fenómeno que poco a poco ha llegado a sus aulas: el bullying. Esta investigación descriptiva y correlacional realizada en 24 escuelas de bachilleres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, ubicada al norte de México, se aplicaron 1,061 cuestionarios a alumnos, 640 a profesores y 690 a padres y madres de familia, a fin de conocer la incidencia de comportamientos de violencia física, verbal y de exclusión social. 


Encontramos que el bullying afecta a 4 de cada 10 estudiantes que son víctimas, principalmente, de agresiones verbales y de exclusión social, por lo que son menores las agresiones físicas directas en indirectas, sin que esto no deje de ser preocupante. El principal maltrato es el que sufren 41,4% de alumnos víctimas de agresores que hablan mal de ellos, el segundo es el de un 31,7% de alumnos que son ignorados, el tercer maltrato es el de 30,6% de alumnos que son víctimas de motes que les ofenden y ridiculizan; el cuarto maltrato es la exclusión social que sufren un 19,4% a los que se les impide participar en reuniones, conversaciones y/o juegos y el quinto maltrato es de un 17,1% alumnos a los que les esconden sus cosas. Los alumnos, en su mayoría, sufren esta victimización en el aula de parte de sus compañeros, sin embargo las agresiones físicas (4,6%) y las amenazas con armas (1,3%), son cometidas también en la calle, cuando los alumnos abandonan la escuela con la intervención de agresores ajenos a los centros educativos, muchas veces integrantes de pandillas que merodean las preparatorias, pues un 35% de los alumnos denuncian la existencia de estas bandas anti-sociales. 


La mayoría de los maltratos quedan impunes, pues sólo un 1% de las víctimas denuncian el acoso y la intimidación a los profesores. En consecuencia un 6% de alumnos es víctima de alumnos que les rompen objetos personales; un 4,8 es víctima de robos: un 4,6% son golpeados; un 3,1% son intimidados con chantajes y amenazas; un 2,4% son acosados sexualmente; y un 1,3% son acosados por agresores que les quitan dinero o los obligan a hacer cosas que no quieren. Lo lamentable es que en el 53,1% de los casos esto suceda desde que el alumno entró a la escuela, el 23,3% desde que el alumno inició el semestre, un 14,2% desde siempre y que pocos intervengan para detener la situación.

En las agresiones están involucrados por lo menos 3 de cada 10 alumnos, pues un 34,7% aceptaron ignorar a sus compañeros; un 34% dijeron hablar mal de sus compañeros en actividades nocivas como difundir rumores dañinos; 13,6% señalaron que impiden a sus compañeros participar en reuniones, conversaciones y/o juegos; un 3,4% aceptó haber pegado a sus compañeros, y un 1,3% confesó haber robado cosas. También un 2,6% dijo haber roto objetos personales; un 10,9% escondió cosas y un 1% confesó algún acoso sexual. Un aspecto preocupante es la creciente introducción de armas, pues un 46,4% de los alumnos dijo haber visto o estar informado de alumnos que meten navajas; un 43,1% han visto que meten cadenas, un 18,6% se enteró o vio introducir cuchillos y un 4,5% atestiguó o supo de introducción de pistolas, al margen de otras armas como manoplas y picahielos, con los que también se puede hacer mucho daño. En 14 casos, alumnos aceptaron portar armas para accionarlas en defensa propia en caso de alguna agresión. Los profesores también son alcanzados por la violencia en su contra, que en muchos casos tiene que ver con maltratos que ellos también infligen al poner motes, ridiculizar, hacer burlas e incluso sembrar rumores de sus alumnos. Esto ha provocado un malestar docente que ha llevado a algunos a sufrir problemas depresivos, de estrés, de enfermedades físicas que han provocado en ellos temor y ausentismo. Y una cierta indefensión al carecer de habilidades para enfrentar los conflictos. Por otro lado, pocos padres de enteran de los maltratos, pues la mayoría de los alumnos confían esos problemas a sus amigos. Pero los que tienen buena comunicación familiar conocen de las agresiones que sufren sus hijos de parte de sus compañeros e incluso de sus profesores, llegando al grado de recomendar que respondan a las agresiones en defensa propia al saber que sus hijos se encuentran inermes ante la escasa intervención de los profesores. Alumnos víctimas y agresores, padres y maestros, atribuyen las agresiones a venganzas, aspectos de la personalidad de la víctima y del agresor, pero en esta investigación a través del estudio correlacional que efectuamos demostramos que a cada comportamiento violento subyace una ausencia de valores positivos que han olvidado o inculcado deficientemente la familia y la escuela o bien a los valores negativos que los alumnos aprenden en la interacción social con la familia y sus maestros. 
PUBLICADO POR DR. LUIS ANTONIO LUCIO EN 20:58 1 COMENTARIO: ETIQUETAS: LA VIOLENCIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS DEL NIVEL MEDIO SUPERIOR

-Es cierto lo que le dijeron de mí, yo le pegó a mis compañeras. Pero le prometo que no lo vuelvo a hacer- dijo el alumno.

Estábamos sentados a mitad del patio, en el cordón de una jardinera reflexionando sobre el problema de la violencia en las aulas de la secundaria 22, ubicada en la Colonia Vicente Guerrero de San Nicolás.

Había frente a mí tres alumnos de primer año con los que había convivido en el último mes a petición del Instituto de la Juventud de ese municipio, cuyos funcionarios me solicitaron un programa de intervención para disminuir la violencia en ese centro educativo.

-Lo que pasa- comentó el alumno- es que tengo muchas hermanas y ellas me pegan por cualquier cosa que hago. Les tengo mucho coraje. -Entonces ¿buscas vengarte de lo que te hacen en tu casa?, cuestioné. -Sí, pero ya entendí que no es correcto lo que hago- afirmó. Yo-intervino el otro adolescente- beso a las compañeras a la fuerza, pero ya no lo haré. A mí me pegan ellos dos- señaló el tercer alumno- pero lo hacen si razón, pues no les doy motivos. Quiero que dejen de molestarme. -Y que van a hacer para ayudarme a que no haya violencia entre los alumnos de esta escuela, les dije.

Los alumnos que habían reconocido ser agresores, me pidieron una hoja de la agenda que llevaba en mis manos y con su puño y letra se comprometieron a no pegar a sus compañeras, a terminar con el acoso sexual y a no lastimar físicamente a los alumnos.

Al día siguiente, los cientos de alumnos de la escuela secundaria llevaron una brocha, bolsas para la basura y con varias latas de pintura que había llevado el Instituto de la Juventud, cubrimos el grafiti que manchaba la barda del centro escolar.

Al interior de la escuela, pasillos y jardines fueron aseados, por alumnos entusiasmados por hacer de su escuela un lugar más agradable, un centro educativo en armonía.

En las ventanas de aulas y oficinas había algunos cartelones donde tímidamente algunos alumnos escribieron frases de rechazo a la violencia escolar.

Maestros, funcionarios y alumnos decidimos plantar un árbol en el centro del jardín escolar para que simbolizara la alianza que formamos para enfrentar la violencia en las aulas. El modelo de intervención consistió de tres fases:

La primera tarea consistió en sensibilizar a los estudiantes sobre el fenómeno de la violencia escolar, definiendo el fenómeno, informando sobre los tipos de agresiones y los índices de cada uno de los maltratos, según los estudios realizados en el ámbito local. Posteriormente informamos del sufrimiento que pasan los alumnos víctimas de bullying y el negro futuro que enfrentan los agresores.

Después pedimos a los que estuvieran a favor de la paz en la escuela que escribieran frases en cartelones donde mostraran su oposición a la violencia en las aulas.

Pedimos a los alumnos que nos dieran el nombre –en un papel secreto- de aquellos alumnos que fueran víctimas de sus compañeros y que además identificaran a los agresores.

Sometimos a la aprobación del alumnado y de los directivos, la realización de un proyecto ecológico en beneficio de la escuela, que consistía en estar en paz con nuestro medio ambiente borrando el graffiti de aulas, pasillos y bardas.

Otra de las actividades que sometimos a aprobación fue el reforestar jardines, sembrar nuevas plantas, hacer limpieza general y pintar la barda.

Acordamos que los alumnos deberían asistir con pantalón de mezclilla, camisa o blusa blanca, y una brocha.

La escuela se encargaría de proveer algunos alimentos y bebidas para los alumnos, y el Instituto de la Juventud de San Nicolás, conseguiría pintura, escobas y otras herramientas para limpieza.

El día del evento hubo música, discursos oficiales y una gran alegría de los alumnos que descubrieron en gusto de trabajar en equipo, la tranquilidad que da estar en armonía con el medio ambiente y el valor de la convivencia con sus compañeros de otros grados.

Al inicio de este período escolar trabajaremos en la instalación de comités estudiantiles para desarrollar actividades por la paz en la escuela, porque evitar la violencia en las aulas requiere del trabajo continuo

Conclusiones
Conocer sobre el Bullying es de gran importancia en este momento porque es necesario crear programas efectivos que sean preventivos no correctivos, si no logramos frenar la violencia en las escuelas, tendremos violencia en todos lados y contra todos.

El momento mas importante es cuando los estudiantes, no importa si son jóvenes o niños, entiendan o comprendan que somos DIFERENTES y no IGUALES que la riqueza esta en aprender de los otros, de sus creencias, costumbres,etc.

Crear programas que consideren el problema completo, padres, maestros, compañeros, ambiente, etc, y logren desarrollarse modelos de intervención que permitan resolver los problemas o diferencias entre todos y que convivan de manera tranquila y sean felices.

Como padres no debemos dar la vuelta sin hacer nada, si no se interviene desde el primer momento, desde la primera burla, o desde el primer golpe no lograremos frenar este grave problema.

Este trabajo nos permitió reconocer la gravedad del problema en nuestro país y que la mayoría de los programas son reactivos y no formativos, es claro que se necesitaran varios años de aplicación de cualquier acción para lograr mejorar, crear conciencia o lograr un cambio en la cultura, pero si no iniciamos jamas se logrará

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  • CNNMéxico, 5 de junio de 2014, Así planea el gobierno atacar el 'bullying' en México. Recuperado el 6 de mayo del 2016, de http://www.adnpolitico.com/gobierno/2014/06/05/asi-planea-el-gobierno-federal-atacar-el-bullying-en-mexico

Elaborado por los alumnos de la Licenciatura en Pedagogía para la materia de Orientación Educativa, Vocacional y Profesional
 I:



ILIANA ROBLES DE LA TORRE

LAURA LUNA HERNÁNDEZ

CYNTHIA CRISTINA ALVARADO MÉNDEZ 

JORGE ALBERTO TRUJEQUE JIMÉNEZ

ALFONSO RODRÍGUEZ NAVARRO

Asesora

          HILDA BEATRIZ SALMERÓN GARCÍA

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